Hace dos meses, tuvimos una inesperada visita por la sede de la asociación.

Era por la tarde y apenas si estábamos dos personas en el local, cuando una pareja apereció. Él se mostró muy interesado por todas las novedades, actividades y proyectos de ASAAF. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos dijo su nombre y desveló el misterio: socio fundador y, aún más, el primer presidente que tuvo nuestro asociación.

Estuvimos departiendo un rato más con él y su mujer, y compartiendo nuestra ilusión común. Antes de que se fuera, le pedimos que dejara una nota en la pizarra del local diciendo que había venido a visitarnos y mandando un saludo [ya que sólo dos habíamos tenido el privilegio de conocerle, por lo menos que tuvierais un consuelo los demás ;-)].

Aquí tenéis la foto del mensaje que dejó:

¡Un beso!