Aquí la crónica de un humilde servidor:
VIERNES:
Salgo en tren de Cercedilla dispuesto a ir a Majadahonda, donde Álex me recogería junto a Paco e Idoia. Resulta que Álex vino y nos dijo que Idioa llegaría tarde así que fuimos a casa de Álex. Recogimos cosas, poniendo ya cosas en el coche y tal (nota: en un termo caliente NUNCA meter un hielo… no soportan muy bien la dilatación rápida). Al final ya llegó Idoia y Álex nos comento su plan para la noche del viernes: “A ver hay tres castillos donde pasar la noche….” un plan al que Idoia estaba algo en contra, pero como se la prometió ir a la charca del pringe pues dijo que sí (traería cola es castillito después). Total que salimos en el land rover carretera para delante, paradas en gasolineras y tal, charleta… esto se puede pasar porque no paso nada. AL final llegamos a eso de las 11-12 a Úbeda (a Paco le gustaron bastante las “ubedeñas”). Y de allí salimos a un viaje sin final (aunque lo tuvo). El castillo elegido era el de Bujaraiza, en una “isla” (solo en invierno) con las ruinas en la cima. Pues vamos yendo para Cazorla… vamos… vamos… carreteras y carreteras sin nadie. Al final a eso de la 1 pasamos por una puerta con candado que cerraba un camino (apreciación no muy importante en un principio pero ya vereís…) a parar en un “mapa” (aunque no se veía nada) a ver por donde quedaba el castillo. Pues a buscar, carretera delante, atrás, para delante, por aquí, no, por allí… y si era la puerta cerrada?… (ahora viene la escena donde silva el viento y sale un matojo rodando)… pues vamos a la puerta y después de ajustar bien el gps que no tiraba… esa era la puerta… cerrada. Pero resulta que había un camino que llevaba al camino que queríamos y que salía de un aparcamiento que había más adelante en la carretera, pues vamos y con unos pedruscos de la ostia para no pasar… ¿y que hacemos?. Al final acabamos en un mirador divisando el castillo… Y Álex dice… ¿y si vamos andando?… Total casi las 5 y nosotros al pie del castillo. A las 5 y media caímos dormidos entre los muros del castillo (menos Álex que estaba que no podía dormir por si venía alguien).
SÁBADO (sabadete):
En teoría nos teníamos que despertar todos a eso de las 9:30-10 pero eran las 11 casi y allí seguíamos. A la vuelta como lo prometido es deuda parada en el charco del pringue. En el camino a Martos nos dio conversación Martita, el gps (que a veces era sustituida por Paco). Al final llegamos a la hora de la comida, cuando seguían con las tapitas. Hablamos bastante con los de Alba-5. Y de la comida a la sies… digo a Astrocine. Una buena charla perfecta para la sobremesa, astronomía y cine (con Emilio García del podcast de A través del universo) Después de la charla nos vamos aprovisionarnos par ala noche en Vado-Jaen. Cuando salimos ya para el lugar de observación nos volvimos a “perder” pero al final encontramos el sitio, eso sí fuimos por el lado más largo. AL final a poner las tiendas de campaña (con problemillas incluidos xD en mi caso) y a observar, estuve con Idoia y un forero de la AA Hubble y con su esposa e hijo que parece que le va la astronomía tambien… y luego pues dobsons gigantescos (se observa desde una escalerilla), Ramón Naves y sus CCD, el taller de perseidas… animadilla la noche. Aunque nos fuimos pronto a dormir por el cansancio del día anterior.
DOMINGO:
Pues cuando nos levantamos se puso a llover… eso si 4 gotas guarras y 5 minutos, y con el calor que hacía ni refrescaron. Así que de nuevo de viaje a Martos donde esperaba la última charla de Geodiversidad (mientras Álex y Paco andaban por ahí preparando la vuelta xD). Nada más terminar la charla a salir pitando…
Y así volvimos a Madrid (al volver vimos un accidente acojonante de un camión) y de ahí a Majadahonda, estación de tren, y para casa. Eso sí, a las 9 en la cama y sobado del todo… menudo fin de semana.
Habrá que ir preparando el siguiente Astromartos…